{"id":40,"date":"2019-07-02T21:09:21","date_gmt":"2019-07-02T21:09:21","guid":{"rendered":"http:\/\/elhacedordeluces.com.ar\/wp\/?p=40"},"modified":"2020-06-23T01:22:29","modified_gmt":"2020-06-23T01:22:29","slug":"el-hacedor-de-luces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhacedordeluces.com.ar\/wp\/?p=40","title":{"rendered":"El hacedor de luces"},"content":{"rendered":"\n<p>Finalizaba la d\u00e9cada del setenta. Las calles de mi barrio (Parque Patricios), eran adoquinadas. Las veredas, eran lavadas desde horas tempranas, una costumbre que generaba sana competencia entre vecinos (por cu\u00e1l luc\u00eda m\u00e1s limpia).<\/p>\n\n\n\n<p>Era com\u00fan ver los cajones met\u00e1licos cargados de botellas de leche en la puerta del almacenero, que luego \u00e9l colocaba en las heladeras. M\u00e1s tarde, la gente del lugar se movilizaba a sus trabajos. La ma\u00f1ana se iba poblando de pasos. Las madres y sus ni\u00f1os con guardapolvos, sal\u00edan hacia la escuela. Al volver, pasaban por la feria, la panader\u00eda o el almac\u00e9n, lugares en los que aprovechaban para charlar y contarse chismes. Luego regresaban a sus casas.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>En una de ellas, hab\u00eda un port\u00f3n met\u00e1lico de gran dimensi\u00f3n. Al lado, una puerta que daba a un pasillo largo y conduc\u00eda a cuatro departamentos. En uno de ellos, viv\u00eda mi familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre algunos trabajos eventuales y mis estudios, sol\u00eda salir temprano en la ma\u00f1ana, regresando a las cinco (a veces m\u00e1s tarde). En una de esas ocasiones ya hab\u00eda oscurecido, cuando un hecho me sobresalt\u00f3. De pronto, se encendi\u00f3 la luz que estaba situada colgando de un cable que cruzaba la calle, desde la vereda a la de enfrente. La l\u00e1mpara pend\u00eda cubierta de una especie de sombrero met\u00e1lico. El viento la mov\u00eda, llevando el halo de luz mortecina a describir c\u00edrculos sobre la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurri\u00f3 minutos m\u00e1s tarde en otras cuadras. Intrigado por c\u00f3mo se produc\u00eda el hecho, me dirig\u00ed a un poste cercano. No descubr\u00ed ning\u00fan dispositivo en los postes.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche siguiente me par\u00e9 en la esquina, esperando el momento en que se encendiera la l\u00e1mpara. Una persona que se mov\u00eda en la oscuridad era quien lo hac\u00eda, comenc\u00e9 a seguirlo a cierta distancia. Iniciaba en la calle Pepir\u00ed (entre Uspallata y Los Patos). Luego, la cuadra siguiente doblaba a su izquierda, recorriendo las calles dibujando un peine, a la par que iban sucedi\u00e9ndose las luces.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos vecinos estaban en la puerta (charlaban, tomaban mate o fumaban) y saludaban al pasar. Lo convidaban a tomar algo e intercambiaban palabras. No se deten\u00eda mucho tiempo, si registraba alg\u00fan desperfecto en su recorrido, lo informaba al final del mismo. Al otro d\u00eda, una cuadrilla, lo reparar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llamo la atenci\u00f3n, que durante uno de sus recorridos (por la calle Monteagudo) entr\u00f3 a una casa y desapareci\u00f3. Camin\u00e9 unas cuadras esperando, en una esquina observ\u00e9 que en la calle paralela (Zabaleta), las luces estaban prendidas. Qued\u00e9 desconcertado, \u00bfporque entr\u00f3 en esa casa apareciendo en la otra calle? Volv\u00ed, quer\u00eda observar la puerta en cuesti\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era una puerta de doble hoja, m\u00e1s ancha que las habituales. Una de ellas se permanec\u00eda abierta, me mostraba un pasillo de largo recorrido, m\u00e1s ancho de lo com\u00fan. Estaba iluminado, revelando en su trayecto una serie de departamentos prolijamente cuidados. El piso de baldosas, dispuestas en damero, finalizaba en la otra puerta. Un peque\u00f1o barrio, dentro de otro (parec\u00eda una cuadra dividida en dos).<\/p>\n\n\n\n<p>Al detenerme, la curiosidad me hizo perder el seguimiento. Volv\u00ed a casa pensando \u00bfc\u00f3mo averiguar sobre ese pasillo y su gente? El s\u00e1bado por la ma\u00f1ana tendr\u00eda tiempo para ver el pasillo y su gente; por la tarde, terminar el recorrido. A media ma\u00f1ana, camin\u00e9 hacia la calle Zabaleta. Al llegar, me dirig\u00ed a la puerta que estaba con sus dos hojas abiertas, permiti\u00e9ndome ver todo el trayecto. Hab\u00eda movimiento de vecinos. Unos, tomaban mate en la puerta de su casa sentados en banquetas; otros, desayunaban con una mesa dispuesta en el pasillo. Tertulia entre ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Satisfecho en parte, regrese a mi domicilio. Actualic\u00e9 cuestiones relacionadas a mis estudios, luego almorc\u00e9, le\u00ed algunos cap\u00edtulos del libro que consegu\u00ed en la biblioteca que funcionaba en medio del Parque Patricios.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya era la hora de inicio del recorrido, me dirig\u00ed a la calle, donde cada d\u00eda reaparec\u00eda el hombre que prend\u00eda las luces. Al salir, me mir\u00f3 sorprendido. Me dijo en tono alto -\u00bfvos sos el que me anda siguiendo?-&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed-, respond\u00ed&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 buscas? &#8211; me pregunt\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p>-Me llamo Mario, vivo sobre la calle Pepir\u00ed-, le contest\u00e9. -Un d\u00eda al llegar al barrio vi que la luz de la calle se prend\u00eda-.&nbsp; -No sabiendo como sucedi\u00f3 quise investigar, sigui\u00e9ndolo-. -Eso hac\u00eda, cuando lo vi desaparecer al entrar por la puerta de la otra calle y volver por la paralela-.<\/p>\n\n\n\n<p>-Flor de susto me diste. Me llamo Jos\u00e9.&nbsp; \u00bfQu\u00e9 pens\u00e1s hacer ahora que ya sabes?-<\/p>\n\n\n\n<p>-Pedirle perd\u00f3n por lo que pas\u00f3 y, si me deja, acompa\u00f1arlo a terminar el recorrido-.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;-Si es de tu gusto, ven\u00ed-.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fuimos caminando. Los vecinos lo saludaban por su nombre, \u00e9l contestaba\u00a0 y me hac\u00eda part\u00edcipe, diciendo -hoy vengo con compa\u00f1\u00eda-. Luego me enter\u00e9 que era su forma de tranquilizar, a la gente. Antes les hab\u00eda contado que alguien lo segu\u00eda y les hab\u00edan recomendado que tuvieran cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos hasta terminar en un bar bodeg\u00f3n, en Pepir\u00ed y Grito de Asencio, casi el l\u00edmite con el barrio de Pompeya. Ese era el punto de encuentro donde concurr\u00edan el resto de los otros recorridos. Jos\u00e9, me los present\u00f3 a todos, incluso al capataz. Pregunt\u00e9 a Jos\u00e9 si podr\u00eda acompa\u00f1arlo una ma\u00f1ana.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>-Es tu tiempo, me dijo. Por m\u00ed no hay problema-. Me llevaba la intenci\u00f3n, ver el ocaso de esa luz de la noche, el despuntar del sol.<\/p>\n\n\n\n<p>Espere a Jos\u00e9 en el lugar donde iniciaba el recorrido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Buen d\u00eda Mario-, me dice al llegar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Buen d\u00eda Jos\u00e9-.<\/p>\n\n\n\n<p>Iniciamos el camino. La primera detenci\u00f3n fue para mostrarme una caja de hierro empotrada en la pared, con un relieve grabado. Se abr\u00eda con una peque\u00f1a llave que ten\u00eda un hueco hexagonal en su punta, que conclu\u00eda en una mariposa. Mostraba una llave de luz m\u00e1s grande que las habituales, que, al accionarla, las apagaba. Me ense\u00f1\u00f3 los lugares donde se encontraban en el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos cruzamos con vecinos que vendr\u00edan de alguna salida, parejas que se desped\u00edan en los zaguanes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Al llegar al punto de reuni\u00f3n, el sol iluminaba la ma\u00f1ana. Llegaron los otros, me invitaron a tomar caf\u00e9. Desde la calle se escucharon gritos, salimos a ver. Dos hombres estaban peleando, de contextura robusta, vest\u00edan ambos blancos, manchados de sangre. En cada lado de la calle hab\u00eda un cami\u00f3n de transporte de carne. En un momento de la pelea, cada uno fue hacia el cami\u00f3n para volver armados con un cuchillo uno y gancho el otro. Al acercarse, esos elementos en sus manos cobraron vida describiendo diferentes trayectorias hacia el cuerpo. El due\u00f1o del bar llam\u00f3 a la polic\u00eda, que lleg\u00f3 a tiempo para evitar males mayores. Luego de calmar los \u00e1nimos, se los llevaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Entramos nuevamente. Jos\u00e9 llam\u00f3 al capataz y le dijo -en unos d\u00edas, dejo la tarea, \u00bfrecord\u00e1s? &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed-, le contest\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;-Quiz\u00e1s te tenga una soluci\u00f3n, \u00a1El muchacho Mario! -, respondi\u00f3 Jos\u00e9.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero, \u00bfsabe de esto? &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>-Lo camin\u00f3 conmigo varios d\u00edas, aprendiendo-.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bf\u00c9l quiere?&nbsp; Me llama, &#8211; \u00bfte gustar\u00eda, hacer este trabajo\u2019? -. Mi respuesta no se hizo esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>El capataz, me dio un papel con una recomendaci\u00f3n y me dijo -tenes que ir, con este papel hasta Congreso. En la plaza, donde est\u00e1 el monumento a los dos congresos, por un lateral hay una puerta. Golpe\u00e1, cuando te atiendan, decile que ven\u00eds con un papel para el jefe-.<\/p>\n\n\n\n<p>Me present\u00e9 de acuerdo a lo indicado. El jefe, ley\u00f3 el papel. Me dijo, -ma\u00f1ana presentate en la zona, con el capataz, informale que estoy de acuerdo.&nbsp; Ahora, a caminar-.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos d\u00edas siguientes, Jos\u00e9 me dio la peque\u00f1a llave, -ahora es tu tarea-. Les iba diciendo a los vecinos que estaban en sus puertas -es mi reemplazo-.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de ellos me se\u00f1al\u00f3, y dijo &#8211; \u00bfvos sos el nuevo hacedor de luces? &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;-Si-, le respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Era la \u00faltima noche, con Jos\u00e9. Al llegar al bar estaban todos los del equipo. Una gran cantidad de vecinos hab\u00edan armado una mesa para despedirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pocas veces vi a un hombre llorar por la alegr\u00eda del reconocimiento de compa\u00f1eros y vecinos. Por qu\u00e9 no decirlo, l\u00e1grimas derram\u00e9 tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Finalizaba la d\u00e9cada del setenta. Las calles de mi barrio (Parque Patricios), eran adoquinadas. 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